jueves, 15 de abril de 2010

Emociones





Desde mi llegada del viaje de Ámsterdam he tenido diferentes estados de conciencia y sentimiento. Debe ser por el cambiante clima de esta ciudad que hace que tu Ψυχή cambie con él .

Hoy en día - y más en una urbe como es Madrid - los cambios de ánimo están en una proporción más que elevada, esto hace que aún cuando intentas darle la vuelta a tu estado anímico, ves muy difícil que lo puedas cambiar. La mayoría tienen el mismo ánimo que el tuyo - problemas variados hacen que ésto se produzca - y te vuelves, sin querer, una persona ( por 24 H ) asocial e incluso insoportable. No es mi intención exculparme ante lo que digo pero sé que tiene, y mucho, que ver esta ciudad .

Hoy por ejemplo, después de un fin de semana más que esplendido, con un sol maravilloso y una sierra madrileña que estallaba en pleno estallido primaveral, debería tener como se dice " las pilas cargadas " para lo que queda de mes y afrontar nuevos retos para el esperado verano. No es así... Estamos a casi final de semana y ya no tengo idea de qué tiene uno ganas. Madrid, queda claro, es una ciudad que contagia en todas sus formas visibles e invisibles. Por ello que hoy dedico estas lineas - para comentaros - también ese Madrid depresivo, agónico y gris que tantas veces hemos vivido y que pocas veces mencionamos... Es parte de nuestras vidas. Si no existiera quedaría coja una pata de una ciudad tan única como es esta.

Esperemos que este cortex emocional no me dure más de lo debido y que el gris ( actual ) de mi ciudad dé paso de nuevo a un sol "butanero" tan esperado por unos como admirado - como sus nubarrones - por otros.

viernes, 2 de abril de 2010

ANTOÑITO.

Un buen día, de hace unos diez años, se presentó en el barrio con un carrito- a lo "The Road"- Antoñito. Era recoge-todo y no hacía ascos a nada, ya fuera cartón, chatarra variada, muebles usados. Fueron días de penuria, de acarrear kilos y kilos de mierda Príncipe de Vergara arriba hasta el almacén del usurero que le pagaba a pelo puta. Poco a poco se fué ganando el corazón del barrio y creciendo su cotización en bolsa. Haciendo una suplencia de portería allí,sacando unos cubos de basura allá, Antoñito fue ascendiendo en el escalafón del barrio y a día de hoy controla todas las suplencias de la zona, saca todos los cubos de basura del mismo y es portero titular en una finca señorial cerca del Bernabeu. Se levanta unos 2.700€ limpios al mes.
Dice que el carrito lo ha tirado a tomar por el culo y actualmente está preocupado con cosas más terrenales. A saber, la rumana que viene a limpiar la oficina del 3º le acosa en el ascensor y ya le ha hecho un par de placajes hundiendole las dos soberanas Kazongas en toda la cara. El pobre Antoñito me comenta que le ha pedido matrimonio y que el pasa, que es vieja y gorda y que no quiere líos...
Anda también preocupado por que ha salido en la guía QDQ, un vecino le ha impreso una foto de Internet y allí sale él,delante de su finca, más flamenco que un ocho. La euforia le duró poco, tras pasear la hoja por todo el barrio y enseñarla a sus congeneres, uno se atrevió a decirle que ya era famoso y que ahora le verían en todo el mundo. Antoñito no encajó bien los 5 minutos de fama Warholianos y ahora anda indignado con el vecino que le dió la foto, con el interné y "con el que me tiró esa puta foto,que yo no le ví y mira que estoy siempre por la calle".
Aunque tiene una cuenta bancaria saneada y boyante, no ha perdido las viejas costumbres y sigue frecuentando el bar El Mesón-C/General Zabala, no ir bajo ningún concepto, la grasa y la carcunda te impregnan nada más acceder al barucho-donde se machaca el estomago a base de menú currela de 7€ que le impiden ingerir bocado alguno hasta el día siguiente debido a los ardores y dolores abdominales que le produce digerir el engrudo venenoso que le dispensa el mesonero. Yo le comento que hay más sitios y mejores,pero, ay!, amigo los tiempos de penuria aún quedan cercanos y allí los platos,como el sombrero de un picador,colman y sacian.
También se ha hecho colega del vecino de arriba-Antoñito vive en regimen de alquiler en casa de una hermana que le sangra-y que después de cientos de golpes,gritos e improperios durante años, resultaba que era del Madrid y que la gresca coincidía con los partidos. El caso,después de no ver a su vecino durante tres días le preguntó por él a su Santa esposa que acabó confensandole que no salía de casa desde la eliminación con el Lyon y que su marido está liao con tanta Kaká y Diarreá...
Antoñito subió a darle el pesame, le confesó su madridismo,vió la pantalla plana de 42'' y en cuanto el viejo golpea la garrota Antoñito sale haciendo fú como el gato para casa del abuelo a contemplar las gestas de CR9.
Me confiesa, con una sorisa desdentada, que a veces añora la vida del carrito y que a él no le dolía la cabeza de pensar en cosas raras.