Siempre un cambio de residencia genera procesos de adaptación que no siempre suelen ser sencillos.
La mirada se va acomodando a un nuevo barrio, nuestros movimientos a unas rutinas que se van instalando en nuestra manera de ser con mayores o menores resistencias pero sobre todo a una nueva geografía humana.
Pronto he tejido en el barrio de Prosperidad una sucesión de rostros, de sonrisas cómplices,de cervezas bien tiradas en bares por fortuna alejados de los circuitos que marcan las innumerables guías de la ciudad, que nacen casi siempre desde el primer número, con la intención de reproducir acríticamente las tendencias de la urbe y que llevan siempre a la tiranía de lo cool y al predominio del centro de la ciudad sobre cualquiera de nuestras actividadades.
Aprovecho si me permitís, ese reciente paisaje de nuevas afinidades aunque en realidad son ya antiguas, para introducirlo como una válida inspiración con la que nacería este blog, con vocación descriptiva de lo que ocurre en el Foro, pero al mismo tiempo con intención de redescubrir lo que aún para muchos está por conocer. Se trata de mostrar Madrid como algo poliédrico, algo orgánico, como ser que respira en una permanente mutación que impide etiquetarla en una única categoría.
Hace unos días compré una planta en el mercado de Prosperidad que ya quieren convertir por cierto en un nuevo centro del delicatessen y la mujer al vendérmela me dio un consejo que por su aparente sencillez me pareció digno de ser apuntado aquí: "A las plantas les gusta estar juntas". Por supuesto en ningún momento he desobedecido esa indicación.
Up!
Totalmente de acuerdo y excelentemente escrito, bravo Charlie, la ciudad ya tiene su cronista. Sin embargo, creo que lo "cool" es también la Prospe o Karabancha. Y además "cool" del bueno. No sólo son espacios reales mucho más humanos, sino espacios imaginarios verdaderos. En Madrid Centro es imposible imaginar.
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