miércoles, 3 de marzo de 2010

Se tiñó blanco




Sé que todos conoceis ese celebérrimo álbum de los Stones que en su primer corte llevaba el Simpathy for the devil, publicado en plena apoteosis sangrienta de la guerra de Vietnam y tras la frustración de los variados mayos rebeldes del 68. Ya con toda la inocencia del rock perdida y en el que ya en su momento, la censura, allá por la primavera de 1969, se ocupó torpemente de homologar al menos en lo que al aspecto de la cubierta se refería, con el no menos aclamado y coetáneo doble LP de los Beatles tiñiendolo del mismo color.
Intentando pasar de puntillas por esos tan trillados cismas, que aún sin darnos cuenta siguen prologándose en esa eterna concepción binaria de la realidad, manifestándose en forma de bipartidismo y demás simplificaciones,trato de buscar de nuevo el gris.
Como creo saber también que muchos de nuestros potenciales lectores, tan inteligentes ellos, se sienten sustancialmente desafectos a semejantes veleidades,aunque pueden podrían permitirme que pese a su obviedad pocas cosas más podrían utilizarse en un periodismo de andar por casa como esas dos grandes expresiones juveniles del siglo pasado tan dirferentes, pero que pretendían reflejar un malestar muy parecido.Sin abundar más en eso, trataba con ello simplemente introducir una anécdota de pura vida cotidiana no sé si adecuada a nuestro blog .
Hoy no tenía hambre, pero había cocinado, la comida estaba caliente y decidí entregar un plato a ese grupo de desharrapados que se concentra desde no sé cuándo en los soportales de la calle Pradillo, y que con reverencia me abren la puerta del supermercado cada mañana,me miraron con estupefacción, quizá en otro sitio después de tal gesto hubiera asistido a un concierto de gospel y una congregación de anabaptistas de Louisiana hubiera comenzado el recital con Shine a Light.
Pero esto es el barrio de Prosperidad, no es el Boulevard Richard Lenoir, donde el clochard tiene una categoría más bien literaria, de la misma manera que en francés existe la distinción entre colomb ( esa paloma que parece exclusivamente diseñada para carteles y llevar una rama de olivo en el pico) y pigeon (esa rata del aire que habita las ciudades y se caga en las cornisas de los edificios antiguos y a la que nos encanta darle patadas en cuanto podemos,de nuevo el pensamiento binario, ya ven)
El título que eligieron Sus Majestades como recordareis, Beggar's Banquet ( Banquete de los indigentes) tiene que ver con ese grupo de desheredados que también modifican mi mirada cada mañana y que se concentran desde no sé cuando en el barrio del que os comencé a hablar en la entrada anterior.
Ahora voy a ver si a la planta que compré el otro día le ha salido una nueva flor, blanca como la portada del Beggar's y el Blanco. Aprovechen para escuchar los dos álbumes que sirvieron de excusa para este texto, que sé tienen mucho más tiempo libre del que dicen tener y con el que no saben ni qué hacer, lo gastan leyéndome a mí o en cosas mucho menos productivas o sea que imagínense.
Up!

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